Así lo denuncia un informe de Naciones Unidas presentado este jueves por la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado (creada en 2021 por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU), que documenta en medio centenar de páginas distintas formas de abusos por parte de las fuerzas israelíes, en los que mujeres y niñas se cuentan entre las principales víctimas.
El informe denuncia que las fuerzas israelíes han destruido también de forma sistemática numerosas instalaciones de salud sexual y reproductiva en Gaza, mientras paralelamente se bloqueaba la llegada de medicamentos y equipos necesarios para garantizar el bienestar de embarazadas, mujeres en el parto o en postparto.
En consecuencia, «mujeres y adolescentes han muerto en complicaciones durante el embarazo o el parto debido a las limitaciones impuestas por las autoridades israelíes», algo que podría ser considerado el delito contra la humanidad de «exterminio», afirma el documento.
Los ataques a las infraestructuras sanitarias habrían afectado a unas 540.000 mujeres en edad reproductiva, según el informe, recordando que hace apenas un año sólo dos de los 12 hospitales de Gaza para la salud sexual o reproductiva seguían funcionando, y que en el conflicto se han cuadruplicado los abortos espontáneos.
Otros ataques denunciados fue el que en diciembre de 2023 se dirigió contra la mayor clínica de fertilidad de Gaza, destruyendo 4.000 embriones, así como el perpetrado un mes antes contra un centro de mujeres víctimas de maltrato.
En ese último caso, un tanque disparó contra la planta del edificio donde estas mujeres y algunos de sus familiares se alojaban, y los soldados dejaron pintadas con insultos contra ellas en las paredes, relata el documento.











