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Agosto en Palestina.

Agosto en Palestina.
Publicado hoy.

En el hemisferio boreal, agosto es mes de vacaciones para algunos. En Palestina, no. Israel no ceja en el genocidio.

En agosto, no tiene vacaciones todo el mundo boreal. En Palestina continua el genocidio, el asesinato indiscriminado por Israel.

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Israel, el ente sionista que ocupa Palestina, sigue perpetrando el genocidio del pueblo palestino, ahora de forma más lenta, fuera de focos, pero constante, implacable, como la gota de agua que no cesa de caer sobre la frente. Además, no para de extender su ocupación del territorio palestino y adyacentes en la región. Su presión sobre Cisjordania y las matanzas allí han ido experimentando una escalada también permanente.

Veamos algunas trágicas referencias.

Entre el anuncio del acuerdo de alto el fuego del 10 de octubre de 2025 y el 8 de julio de 2026, 1.084 palestinos/as fueron asesinados/as y 3.491 heridos/as en Gaza, de los/las cuales entre 3.491 y 3.810 eran menores. Las/los menores heridas/os son entre 1.400 y 1.700. Ya se sabe que si alguien quiere acabar con un pueblo debe preocuparse de matar a sus mujeres fértiles y también a sus niños.

El resumen de UN News de finales de julio de 2026 da cifras cercanas: “En Gaza, Israel ha matado 1.180 palestinos y ha herido a 3.810 entre el alto el fuego de octubre de 2025 y el 22 de julio de 2026”.

Entre 80 y 120 menores han sido detenidos cada mes en Cisjordania (el Estado hebreo no publica datos sobre Gaza, por lo que el total real probablemente supera los 1.600–1.700 menores detenidos), desde la tregua de octubre pasado, sin cargos ni juicio. Hay además menores desaparecidos forzadamente -al menos 33 según ACNUDH- por soldados israelíes (cuyo paradero no es revelado por el ente sionista). Los menores “desaparecidos” en centros de detención improvisados son al menos 12 verificados. Los menores “desaparecidos” tras evacuaciones forzadas, otros 21.

Por si fuera poco, 367 menores palestinos son sometidos a tortura por fuerzas israelíes(ACNUDH + Relator Especial, informe conjunto marzo 2026). Torturas consistentes en golpizas severas, privación de sueño, posiciones de estrés, descargas eléctricas, asfixia simulada, amenazas de muerte, tortura psicológica (incluyendo amenazas contra familiares). La ONU afirma que la tortura de menores es sistemática en Centros de detención en Cisjordania, bases militares en Gaza y centros de interrogatorio del Shin Bet.

La ONU documenta 14 menores palestinos sometidos a violencia sexual por fuerzas israelíes (ACNUDH, informe de mayo 2026).

No entraremos en los detalles de esa especial “violencia” contra niños y niñas, pero sí lo haremos con la ejercida con personas adultas. La Relatora Especial sobre Tortura, Alice Jill Edwards (19 mayo 2026) documenta 52 incidentes de tortura contra palestinos adultos (hombres y mujeres). Los métodos incluyen, además de las realizadas con menores, incomunicación prolongada, hambre y deshidratación, negación de atención médica, condiciones inhumanas (hacinamiento, enfermedades, falta de luz).

Con las mujeres palestinas adultas hay que añadir la desnudez forzada, la humillación sexual, las amenazas de violación y las “miradas sexualizadas” durante registros corporales.

La Relatora Especial sobre Tortura documenta al menos 33 incidentes de tortura sexual y violencia sexual, incluida la violación vaginal repetida y la violación con objetos en mujeres adultas, así como violencia sexual centrada en los genitales en hombres adultos (golpes, electrocución y ataques de perros). Presos palestinos masculinos han denunciado también la introducción de objetos por el recto y el desgarre anal.

En general, la tortura —incluida la violencia sexual contra hombres y mujeres palestinos— está documentada oficialmente por la Relatora Especial sobre la Tortura (informe del 19 de mayo de 2026), la Relatora Especial sobre Palestina (A/HRC/61/71, 2026), el ACNUDH en sus informes de 2026, la Comisión Internacional de Investigación de la ONU (junio de 2026), la Relatoría Especial sobre Violencia contra las Mujeres (2024–2026) y el Comité contra la Tortura (CAT, 2025–2026).

Violaciones  al “alto el fuego”

La ONU no publica un número único de “violaciones del alto el fuego” para todo el periodo, pero sí reporta decenas de violaciones documentadas entre octubre y diciembre de 2025, con 393 violaciones adicionales del alto el fuego entre enero y julio de 2026. Los informes mensuales de OCHA (Office for the Coordination of Humanitarian Affairs, de la ONU) registran entre 40 y 70 incidentes armados por mes en Gaza atribuibles a fuerzas sionistas.

Tales fechorías las ha llevado a cabo el ente sionista a través de ataques aéreos continuados en las cinco gobernaciones de Gaza, bombardeos de artillería y de drones en zonas densamente pobladas, así como disparos contra civiles en áreas donde debía regir la tregua. A ello hay que sumar la restricción crítica de acceso humanitario, incumpliendo obligaciones del derecho internacional humanitario: sólo tiene 2 de 6 cruces abiertos, con cierre a su antojo de pasos fronterizos y suspensión de movimientos de población, un volumen de ayuda que nunca alcanzó los 600 camiones diarios acordados -a menudo menos de la mitad-, y la paralización casi total de evacuaciones médicas. Todo eso mata mucho.

El 28 de octubre de 2025 fue la noche más mortífera desde la tregua, con 104 palestinos/as muertos/as en ataques aéreos.

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU documenta también una jornada especialmente grave el 15 de marzo de 2026: en Gaza (As Sawalha, Az Zawayda) un ataque aéreo contra una vivienda mata a un hombre, su esposa embarazada de gemelos y su hijo de 10 años. Muere también un adolescente de 15 años en una tienda de campaña cercana. En un ataque con dron horas después 8 policías palestinos son asesinados. En Cisjordania (Tammoun, Tubas) fuerzas israelíes asesinan a una familia dentro de su coche (incluido el niño Othman, de 6 años, con discapacidad visual y auditiva). Los dos hijos supervivientes denuncian agresiones físicas y amenazas (“matamos a perros”, les dicen los soldados). Un balance acumulado apunta a 1071 palestinas/os muertas/os en Cisjordania desde octubre de 2023, incluidos 233 niñas/os.

Y es que en Cisjordania los ataques de colonos y fuerzas israelíes, casi siempre actuando conjuntamente, se han recrudecido. Han saqueado comunidades palestinas, agredido familias, destruido y confiscado bienes, incendiado mezquitas, cometido restricciones ilegales como el bloqueo de movimientos que impide acceso a servicios esenciales. Todo ello adobado con llamamientos públicos a represalias contra palestinos que protestan por parte de dirigentes israelíes.

Y con todo esto en consideración la potencia ocupante pretende que las expresiones de resistencia organizada del pueblo palestino se desarmen. Para seguir perpetrando el genocidio o la expulsión del pueblo palestino, pero ya sin bajas propias, obviamente.

Extensión de la ocupación

La ONU denuncia que en 2025-2026 el ente sionista ha autorizado ampliaciones de asentamientos que ya están en niveles récord, además de la creación de puestos de avanzada ilegales también en cifras sin precedentes.

Sabemos que la anexión de facto de Cisjordania es “absolutamente prohibida” por el derecho internacional, y que la expansión de asentamientos constituye una violación grave de la Cuarta Convención de Ginebra. Pero sigamos. Entre 2023 y 2026 el ente sionista, que jamás ha cumplido una resolución de la ONU desde 1948, comete violaciones sistemáticas del derecho internacional en toda Palestina. El informe de ACNUDH para 2023–2025 [A/HRC/58/28 – “Situación de los derechos humanos en el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental, y obligación de garantizar la rendición de cuentas y la justicia”  https://www.ohchr.org/es/documents/country-reports/ahrc5828-situation-human-rights-occupied-palestinian-territory-including-east)], documenta violaciones a gran escala de ese derecho, incluyendo “posibles crímenes de guerra” y “posibles crímenes de lesa humanidad”, y que apesar del alto el fuego de octubre 2025, el ente sionista continúa perpetrando asesinatos, destrucción de infraestructura civil y provocando un “sufrimiento humanitario extremo”.  

El informe especifica ataques aéreos posteriores al alto el fuego, incursiones terrestres, asesinatos de civiles, destrucción de viviendas, ataques a convoyes humanitarios, bloqueo de combustible y suministros, deterioro extremo de las condiciones humanitarias… El conteo de la Barbarie no tiene fin.

¿Hasta dónde se puede hacer sufrir a un pueblo?

En general, los organismos de Naciones Unidas coinciden en que existe un patrón sostenido de violaciones del alto el fuego, asesinatos ilegales, expansión de asentamientos y restricciones humanitarias que “amenaza cualquier proceso de paz, consolida la anexión de facto de Cisjordania, impide la autodeterminación palestina y genera un ciclo de violencia que se prolongará durante generaciones”.

Recordemos de nuevo que los asentamientos israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este son considerados ilegales por Cuarta Convención de Ginebra (art. 49), Resolución 2334 (2016) del Consejo de Seguridad, y Opinión consultiva de la CIJ (2004).

Ningún organismo internacional los reconoce como legales.

Las regiones principales de Cisjordania (según la división administrativa palestina) afectadas por la extensión de ocupaciones ilegales son:

1. Norte de Cisjordania (Nablus, Jenin, Tulkarem, Qalqilya). Con el asentamiento de Ariel (unos 20.000 colonos, conocidos por su especial violencia). Presenta una clara expansión hacia zonas agrícolas palestinas y tiene una alta densidad de puestos de avanzada ilegales, muchos conectados por carreteras segregadas.

2. Centro de Cisjordania (Ramala, Salfit, Jericó). Con el asentamiento principal de Beit El, vinculado históricamente a la administración civil israelí. Pero también Ofra, Psagot, Kochav Ya’akov.Ma’ale Mikhmas, Rimonim. Muestran una tendencia a la expansión en torno a Ramala y el corredor Jerusalén–Jericó. Hay un crecimiento de asentamientos “ideológicos”, con fuerte presencia de colonos sionistas extremos.

3. Sur de Cisjordania (Hebrón, Belén)

Asentamiento principal de Kiryat Arba, núcleo duro del movimiento de colonos y violencia recurrente. En Gush Etzion (bloque de asentamientos) hay unos70.000 colonos. También están los de Efrat, Tekoa, Nokdim, Carmel, Ma’on. La tendencia es a la expulsión sistemática de comunidades palestinas en las colinas del sur de Hebrón y la creación de corredores que fragmenten Belén y Hebrón.

4. Jerusalén Este (anexionada de facto)

Asentamientos principales de Gilo, Har Homa, Pisgat Ze’ev, Neve Ya’akov, Ramat Shlomo.  Además el Ma’ale Adumim (unos 40.000 colonos) → clave en el proyecto E1, que partiría Cisjordania en dos. La tendencia es a la expansión para consolidar la anexión de Jerusalén. Eso implica el desplazamiento de familias palestinas mediante órdenes de demolición.

5. Valle del Jordán Asentamientos principales de Argaman, Tomar, Yafit, Na’ama, Mekhora, Ro’i. Beqa’ot, Maskiyot y Hemdat. La tendencia es al control del 90% del valle mediante zonas militares y asentamientos agrícolas. Se llevan a cabo restricciones severas al acceso palestino al agua.

Cifras globales (2026) dan unos 700.000 colonos fuertemente armados (en realidad paramilitares) en Cisjordania y Jerusalén Este. 150 asentamientos oficiales. 170 puestos de avanzada ilegales (pero protegidos por el ejército). Con una expansión anual de 10.000 nuevas unidades de vivienda.

Resumen jurídico de las resoluciones de la ONU incumplidas por el ente sionista

Resolución 242 (1967)

Principio de “inadmisibilidad de adquirir territorio por la fuerza”.

Resolución 338 (1973). Exige negociaciones para una paz duradera.

No se han producido negociaciones sustantivas desde 2014.

Resolución 446 (1979). Declara que los asentamientos “no tienen validez legal”.

El ente sionista ha triplicado la población de colonos desde entonces.

Resolución 465 (1980). Pide “Israel” desmantelar los asentamientos.

El ente sionista ha hecho lo contrario: expansión acelerada.

Resolución 478 (1980). Condena la anexión de Jerusalén.

El ente sionista mantiene la anexión y expande asentamientos.

Resolución 2334 (2016). Reafirma que los asentamientos son una “violación flagrante del derecho internacional”.

Desde 2016, el ente sionista ha aprobado más de 50.000 unidades de vivienda en asentamientos.

¿Cómo puede seguir siendo miembro de la ONU una entidad que no cumple ni una sola de sus resoluciones que le afectan?

La Corte Internacional de Justicia (CIJ), opinión consultiva de 2004: “el muro y los asentamientos son ilegales”. En 2023–2024, la CIJ abrió un procedimiento sobre la ocupación prolongada.

La Corte Penal Internacional (CPI) llevó a cabo una investigación abierta desde 2021 sobre crímenes de guerra en Gaza y transferencia de población (asentamientos).

El ente sionista no reconoce la jurisdicción, pero la CPI sí puede actuar sobre ciudadanos de Estados parte.

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU documenta en múltiples informes el desplazamiento forzoso, la violencia de los colonos, el castigo colectivo a un pueblo y las “ejecuciones extrajudiciales”.

A día de hoy no existen sanciones estructurales contra el Estado de Israel. Y eso que según el derecho internacional ningún Estado puede reconocer la anexión de Jerusalén, ningún Estado puede ayudar a mantener asentamientos ilegales y todos los Estados deben impedir las transferencias de población.

¿Dónde están las denuncias de nuestros disciplinados medios de información? Pare ellos todo esto ya ni es noticia.

Unas sociedades que permiten el grado de monstruosidad humana aquí descrito son sociedades seriamente enfermas, sin ninguna viabilidad razonable a medio plazo.

Todos los Estados que no sancionan al ente sionista que ocupa Palestina y mantienen relaciones con él son cómplices (cuando no patrocinadores o instigadores, especialmente en el caso del Imperio Occidental) de su Barbarie Genocida.

La Humanidad entera se degrada con la vigente existencia de “Israel”.

Pero la debilidad del ente sionista se acentúa. Su apartheid genocida es difícilmente sostenible en el mundo actual

A pesar de todo lo descrito hasta aquí, o a causa a todo ello, el ente sionista que ocupa Palestina sufre una debilidad estructural cada vez más difícil de ocultar.

1/ Ha entrado en crecimiento demográfico por debajo del 1%, algo inédito desde su fundación. Según el Taub Center (informe demográfico 2025), el ente sionista registra crecimiento poblacional de 0,9% (récord histórico de baja expansión).

Entre 70.000 y 100.000 personas abandonan el Estado ocupante cada año en los últimos ciclos, con un aumento tras 2023–2026 por razones económicas, políticas y de seguridad. Entre esa emigración hay que contar la fuerza de trabajo cualificada, especialmente la fuga de profesionales del sector tecnológico.

El aumento del envejecimiento poblacional se correlaciona también con ello.

2/ Dependencia energética extrema.

El ente sionista ocupante carece de recursos energéticos propios suficientes. El gas offshore cubre parte de su demanda, pero el ente depende de infraestructura vulnerable, expuesta a ataques y tensiones regionales. La red de extracción y transporte es limitada y centralizada: un sabotaje puede paralizar la producción.

Importa prácticamente el 100% del petróleo. Dos de sus tres principales proveedores (Azerbaiyán, Kazajistán) están sujetos a volatilidad geopolítica (el otro es Estados Unidos, muy lejano). No tiene rutas seguras alternativas, depende de puertos y del estrecho de Tirán.

El sistema eléctrico es altamente centralizado y vulnerable a ataques de misiles o drones. El ente sionista depende de plantas desaladoras para el agua potable, lo que conlleva un altísimo coste energético. También que cualquier interrupción energética afecte directamente al suministro de agua.

En conjunto el ente sionista muestra una alta vulnerabilidad ante bloqueos marítimos, así como la dependencia de sus protectores estadounidenses para garantizar rutas energéticas. Conlleva, además, costes crecientes de seguridad para proteger la infraestructura crítica.

3/ El ente sionista importa la mayoría de los recursos esenciales. Más del 70% de los cereales. El sector agrícola es pequeño y depende de agua desalada y mano de obra palestina o extranjera.

4/ El ente sionista no posee minerales estratégicos en cantidades significativas. Importa en gran cantidad hierro, acero, cemento, combustibles, productos químicos y componentes tecnológicos.

Un conflicto regional prolongado puede interrumpir puertos y rutas marítimas, lo cual es grave si se tiene en cuenta que la economía israelí es altamente dependiente de cadenas globales de suministro.

5/ Dependencia económica, militar y tecnológica de EE. UU. El ente sionista, que no es sino un enclave militar del Imperio Occidental en Asia, recibe unos 3.800 millones de dólares anuales en ayuda militar estadounidense, aunque desde octubre de 2023, EE. UU. ha transferido 21.7 mil millones adicionales en ayuda militar extraordinaria. Depende de EE. UU. para casi todo en la industria de la muerte. Así, por ejemplo, los repuestos de F‑35, F‑15, F‑16, los sistemas de defensa antimisiles (Iron Dome, David’s Sling), la munición guiada de precisión y los componentes electrónicos y chips militares.

Son 174 mil millones de dólares la asistencia total acumulada de EE. UU. al ente sionista desde 1948. 3.8 mil millones anuales del MOU (Memorandum of Understanding o acuerdo marco decenal de ayuda militar entre Estados Unidos e Israel), que representan aproximadamente el 0.5 % del PIB israelí. Además recibe unos 450 millones anuales adicionales en Off‑Shore Procurement (OSP) para compras en EE. UU. según la asignación FY2025.

El ente sionista mantiene una dependencia tecnológica estructural de Estados Unidos, porque todos sus sistemas estratégicos —como Arrow, David’s Sling e Iron Dome— se coproducen con empresas estadounidenses, requieren autorización y certificación de Washington para su exportación, dependen de componentes críticos como electrónica, sensores y chips fabricados en EE. UU., y están integrados en las cadenas de suministro, estándares y procesos industriales del Pentágono.

Es decir, sin la asistencia estadounidense el ente sionista sería inviable.

Lo que hace a Estados Unidos el principal responsable de la Barbarie Genocida de su engendro.

6/ Ese engendro tiene, en general, una vulnerabilidad económica estructural, con una alta dependencia del sector tecnológico. El 50% de sus exportaciones provienen del high-tech, así que la fuga de talentos y la inestabilidad política afectan a la inversión extranjera. Por su parte, las empresas tecnológicas han amenazado con trasladarse a EE. UU. o Europa.

7/ El coste de vida es extremadamente alto. Tel Aviv es una de las ciudades más caras del mundo. Lo que hace la vivienda inaccesible para jóvenes. Esto también alimenta la emigración. En general, se está dando una desmoralización de la población ocupante (que había asumido que aquella era “su” tierra sólo con poner un pie allí) y el incremento de tensiones internas que afectan la cohesión social.

8/ Dada su política imperialista regional, el ente sionista realiza una permanente agresión a los pueblos vecinos, lo que le rodea de hostilidad, inestabilidad e inseguridad autoprovocada.

Así que para su política genocida regional, de apartheid e imperial, el ente sionista está condenado a mantener un gasto militar altísimo, que no podría asumir sin el suministro continuo de Estados Unidos y la colaboración regional de los Estados árabes pro-sionistas más Turquía, que le facilitan acceso a la energía y recursos varios, entre otros los alimenticios.

Estas debilidades marcan un riesgo estructural acumulativo del ente sionista, que condiciona su capacidad de sostener ocupación prolongada, guerras simultáneas y estabilidad interna. Como quiera que su propia brutalidad le arrastra a una mayor implicación bélica y de ocupación en toda la región, la espiral contradictoria entre gasto, guerra, implantación territorial y apartheid llegará un momento en que se haga insostenible. Máxime según las luchas antiimperialistas se extiendan por toda Asia.

                                                           –                                                                                

Más aún si Irán logra salir airoso del ataque combinado del eje USA-sionista y aliados subordinados (que por eso le atacan con tanta reiteración y saña).