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España. Evacuaciones sanitarias sanitarias infantiles. No hay motivo para el orgullo, señora ministra

España. Evacuaciones sanitarias sanitarias infantiles. No hay motivo para el orgullo, señora ministra
Publicado hoy.

Le pedimos un esfuerzo mayor para evacuar a más pacientes palestinos.

No hay motivo para el orgullo, señora ministra

Por HW4PS

“Ya han llegado a España 20 niñas y niños palestinos junto a sus familias en esta
sexta evacuación. Dejan atrás la barbarie para recibir la atención que necesitan en
nuestros hospitales. Llegan con miedo, pero también con esperanza. Orgullo de
país”.

Así anunciaba el pasado 30 de junio de 2026, en X. Mónica García, ministra de Sanidad de España, la sexta evacuación de menores palestinos para recibir asistencia sanitaria que nuestro país lleva a cabo. En esta última evacuación, la cifra de palestinos que han llegado a España por motivos sanitarios asciende a un total de 84 pacientes más 250 acompañantes.

Volvamos a exponer las cifras oficiales e irremediablemente infraestimadas del genocidio que Israel está cometiendo en Palestina: más de 73.000 personas asesinadas, otras 10.000 enterradas bajo los escombros y más de 171.000 heridas, de las cuales 44.500 son niños y niñas.

Según UNICEF, más de 11.000 niños de Gaza han sufrido “lesiones que les han cambiado la vida”, incluidas 4.000 amputaciones. 

Repitamos, más de 171.000 personas heridas, a las que hay que sumar miles de personas con enfermedades crónicas y agudas relacionadas con las pésimas condiciones de vida que Israel impone a los palestinos desde hace casi tres años. Todo ello, en un contexto de destrucción sistemática y prácticamente completa del sistema sanitario gazatí, así como el bloqueo de la
entrada de suministros vitales por parte de Israel.

Cientos de miles de personas desamparadas, heridas, enfermas, desnutridas, decenas de veces desplazadas, hacia espacios cada vez más reducidos, bajo el terror de Israel, que continúa su genocidio -recordemos, más de 1.000 asesinados desde “el alto el fuego”- y que, sabemos, crea condiciones para provocar la destrucción de los supervivientes.

Y también sabemos que más de 18.500 pacientes —incluidos 3.800 niños— están pendientes de ser evacuados por razones médicas y que más de 1.000 pacientes han muerto mientras esperaban su evacuación médica tras la tregua.

Agradecemos estas evacuaciones porque cada vida es única, es sagrada y qué orgullo poder haber contribuido a mejorar la de esos 84 niños que han sufrido tanto. Pero, honradamente, estas cifras son anecdóticas, irrisorias, tristes. Nuestro país tiene una capacidad mucho mayor de acoger y la sociedad civil ha demostrado creces su solidaridad para con Palestina.

Y es que las comparaciones duelen, aunque las situaciones sean incomparables, pero hay que recordar que sólo desde el inicio de la guerra en Ucrania, nuestro país ha sido capaz de proporcionar protección social a casi 200.000 ucranianos.

Ha sido técnicamente posible, porque había voluntad política de hacerlo. Lo sorprendente y lamentable es que esa voluntad política no parezca existir en el caso de refugiados palestinos. Y sabemos que es difícil, que Israel hace todo lo posible por evitarlo, pero hay que lucharlo.

Les pedimos un esfuerzo mayor para evacuar a más pacientes palestinos. Es lo mínimo que nuestro país puede hacer para reparar el daño que se ha producido y que, paradójicamente, sigue contribuyendo a producir con su inacción política efectiva y sin aplicar un embargo real de armas a Israel.

Solo entonces podremos empezar a sentir algo de orgullo, si es que es posible este sentimiento ante la barbarie que estamos presenciando.